Cómo rellenar una cápsula de café

Seguro que has oído hablar de las cápsulas rellenables. Son las propias cápsulas que ya has utilizado pero con la posibilidad de darles una nueva vida. Obviamente, como te podrás imaginar, es una opción mucho más barata que comprar nuevas cápsulas. En este post te vamos a contar cómo rellenar una cápsula de café para que puedas aprovecharte de ello. Ya verás que necesitarás muy pocos materiales y que lo harás rapidísimo.

Materiales necesarios

Para rellenar una cápsula de café ya usada necesitarás:

  • Unas tijeras usadas o un cuchillo que esté afilado.
  • La cápsula de café usada (utilizamos una de Nespresso).
  • Un trozo de papel de aluminio.
  • El café molido que más te guste.

Rellenar una cápsula paso a paso

Cuando lo tengas todo listo, podrás comenzar a rellenar tu cápsula siguiendo estos pasos.

  • En primer lugar tendrás que retirar el aluminio que contiene tu cápsula de Nespresso usada. Para hacerlo correctamente, puedes ayudarte con las tijeras o el cuchillo que te hemos dicho que tuvieras preparados.
  • Tendrás que retirar también el aro que se encuentra justo en la parte 
  • inferior de la cápsula.
  • Asegurate de que la cápsula se encuentra vacía. Para ello, puedes lavarla con agua fría. Es importante que no quede absolutamente nada dentro.
  • En este punto, tendrás que coger el trozo de papel de aluminio (aproximadamente unos 4,5 centímetros por cada lado). Tendrás que tener claro que el aluminio es capaz de tapar toda la cápsula. Así que, compruébalo bien antes de seguir. Eso sí, tiene que taparla sin sobre pasarse ya que puede crearse un atasco dentro de la cafetera y entonces tendríamos un grave problema. Córtalo para que la cubra, que no se quede corto ni se pase.
  • A continuación, entra en juego la mezcla de café molido. Para ello, mete la mezcla en el interior de nuestra cápsula vacía y haz que quede bien prensado en su interior. Lo más importante es que no quede nada de café por fuera de la cápsula. Es decir, coge el cuchillo y utilizalo para retirar el posible exceso que pueda haber y conseguir que se quede una capa fina.
  • Por último, llega el momento de cubrir la cápsula con el papel de aluminio que hemos cortado. Para que se sujete bien, dóblala por los laterales de la cápsula. Eso sí, como te hemos dicho antes, asegúrate de que no sobresale. Intenta hacerlo lo más a ras posible.

Y ya lo tenemos. Como ves el hecho de rellenar una cápsula vacía es mucho más sencillo y rápido de lo que seguro pensabas. En apenas un par de minutos puedes tener una cápsula de café hecha por ti mismo y, sobre todo, con la mezcla que más te guste. Por cierto, debes saber qué también existen las cápsulas rellenables de plástico. En este caso, esas pueden ser lavadas tantas veces quieras y funcionan muy bien en las cafeteras de cápsulas. Eso sí, ahora que ya sabes cómo rellenar una cápsula de café, estamos seguros de que la próxima vez lo intentarás.

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